domingo, 17 de abril de 2011

NATALIE PORTMAN INTERPRETA EL PAPEL QUE LE FALTABA PARA CONSOLIDAR SU CARRERA


ESCENA 1

Una niña con la cara golpeada sale de la tienda, carga dos bolsas de papel, en una de ellas se distinguen dos litros de leche. Al llegar al piso del edificio de departamentos donde vive, ve un vidrio roto, sigue caminando, desde el otro lado del pasillo su vecino observa su llegada a través del picaporte. La niña camina y observa a un hombre con un arma larga afuera de su casa. La puerta está abierta pero ella pasa de largo y se dirige asustada a la casa de su vecino. De reojo alcanza a ver el cuerpo de su padre tirado boca abajo en medio de un charco de sangre. Comienza a llorar, toca el timbre de su vecino y entre sollozos le pide que por favor abra la puerta. Él la sigue observando por el picaporte mientras sostiene un arma. Ella insiste: “por favor”, “por favor”. El matón afuera de su casa la mira con sospecha. El vecino duda… pero al final guarda la pistola y se decide a abrir la puerta para dejar entrar a la pequeña a su casa.

Ésta es una de las escenas de la película francesa El perfecto asesino con la que la joven israelí de 12 años, Natalie Portman, asombró a los críticos y al publicó con su actuación a lado de Jean Reno y Gary Oldman, dirigidos por Luc Besson quien cautivado le recomendó que no hiciera mucha televisión y que no trabajara con demasiada frecuencia porque quería que tomara en serio su carrera.

Y es que aunque su primera participación profesional fue en El perfecto asesino, la joven ya había hecho teatro y antes de ser dirigida por Besson participó en un cortometraje titulado Developing.

Gran parte del éxito de Portman se debe a las decisiones que sus padres, el médico Avner Hershlag y la actriz Shelley Hershlag, tomaron cuando era niña. Primero decidieron dejar Jerusalén (lugar donde nació Nat, como le gusta que la llamen) y trasladarse a Estados Unidos en donde vivieron en Maryland, luego en Connecticut y finalmente en New York. En segundo lugar cambiaron su apellido Hershlag por otro más fácil y comercial, el de su abuela, para favorecer así su carrera artística. En tercer lugar, nunca descuidaron su educación, por lo que sólo durante las vacaciones escolares se dedicaba al cine. Por último, la cuidaron de no caer en el papel de “nueva lolita”, poniendo especial atención en rechazar las escenas de desnudos y de violencia extrema.

Esto quedó muy claro cuando la actriz rechazó trabajar en las películas Lolita (Adrian Lyne, 1997), La tormenta de hielo (Ang Lee, 1997), y en A cualquier otro lugar (Wayne Wang, 1999) pidió eliminar las escenas de desnudos, por lo que la producción intentó sustituirla. Pero Susan Sarandon, protagonista de la película, afortunadamente se negó a ello, porque Portman fue nominada por su actuación a un Globo de Oro como mejor actriz de reparto, aunque el premio se llevó Angelina Jolie.

“Fui en la dirección exactamente opuesta. No soy nada mojigata en lo que se refiere a la desnudez o al sexo, es sólo que no quería hacer nada que pudiera empezar a aparecer en todas las páginas web o incluso en páginas porno”, declaró Nat en una entrevista.

ESCENA 2

Una princesa que se hace pasar por dama de compañía, un jedi, un gungano y un robot R2-D2 llegan huyendo al planeta Tatooine en donde buscan partes para continuar con su viaje. Todos entran en la tienda de chatarra de una criatura llamada Watto, quien ordena a su sirviente, un niño de 9 años, que cuide el lugar mientras él les muestra unas piezas para una nave espacial. Es ahí cuando Anakin –el futuro Darth Vader- y Padmé Amidala tienen su primer encuentro.

Para los fanáticos de Star Wars seguramente esta escena les es conocida, y es que otro de los aciertos de Portman es haber interpretado a Padmé Amidala en las tres primeras películas de la saga de George Lucas, ya que éstas le dieron una gran proyección a su carrera.

Curiosamente Portman tardó un poco en aceptar la propuesta porque no había visto las tres películas anteriores, luego de hacerse un poco del rogar grabó La amenaza fantasma (1999), El ataque de los clones (2002) y La venganza de los Sith (2005), durante sus vacaciones escolares mientras estudiaba la carrera de psicología en la universidad de Harvard.

“El personaje requería a una joven que pudiera ser creíble, que fuera la gobernante de un planeta entero, pero al mismo tiempo que fuera vulnerable y abierta”, dijo Lucas en 2002.

“Buscaba a alguien joven y fuerte, y Natalie tenía todas esas características y más”, agregó.

Sin embargo, antes de llegar a este punto Portman dio pasos firmes que influyeron en su carrera participando en Chicas hermosas (1995) de Ted Demme con Uma Thurman, Matt Dillon, Mira Sorvino y Rosie O’Donnell; en Fuego contra fuego (1995) de Michael Mann, en donde estuvo a lado de Robert De Niro, Al Pacino y Val Kilmer; en Marcianos al ataque (1996) de Tim Burton, protagonizada por Jack Nicholson y Glenn Close, y en Todos dicen que te amo (1996) de Woody Allen.

En estas películas ya daba muestras de no querer conformarse con papeles sencillos. Por ejemplo, Fuego contra fuego, en donde interpreta a una chica suicida de 14 años llamada Lauren Gustafson, la marcó tanto que incluso llegó a herirse los brazos con una navaja.

“Así como tu vida personal afecta la manera en la que actúas, las cosas que actúas definitivamente afectan tu manera de sentirte en la vida real (...) Yo participé en Heat (Fuego contra fuego) cuando tenía 14 años e interpreté a una niña que se suicidaba. Un año después, tuve una pelea con mi madre y me corté”.

Nunca lo había hecho antes y nunca lo volví a hacer después, pero creo que tener mis muñecas llenas de sangre en la película afectó definitivamente mi psique”, declaró.

ESCENA TRES

Una chica de pelo corto color rojo, vestida con un espantoso abrigo morado con gris y un vestido verde camina por una concurrida calle de Londres. En medio de la multitud aparece un joven de aspecto desgarbado. Trae lentes y va vestido con un abrigo azul, una camisa blanca en donde se aprecia la corbata aflojada, unos pantalones grises y sostiene un maletín café. Ellos se ven y medio de la gente se sonríen tímidamente mientras se oye la canción The Blowers Daughter de Damien Rice. De pronto él pone cara de preocupación. Ella parece no tomarla en cuenta y sigue sonriendo. Él voltea a su lado izquierdo y su preocupación aumenta. Ella voltea al mismo lado y se angustia. Se escucha un rechinido de llantas. Él sale corriendo mientras se observa que un auto negro arrolló a la joven y se encuentra tirada en la calle. Él la toma por el hombro. Ella reacciona. Le sonríe y le dice “hola extraño”.

El 2004 fue crucial para la carrera de Nat al participar en papeles más serios y adultos. Primero llegó Algo en Común, un drama independiente de Zach Braff el cual fue muy bien recibido por la critica. Meses después vino Closer de donde se desprende la escena de arriba, la cual fue dirigida por Mike Nichols y en donde trabajó junto a Julia Roberts, Jude Law y Clive Owen. Su gran actuación como Alice o Jane Jones la llevó a ganar un Globo de Oro por Mejor Actriz Secundaria y a ser nominada por primera vez a un Oscar como Mejor Actriz de Reparto.

Ésta también fue la primer cinta en la que se vio a Portman semidesnuda, pero la escena fue muy bien cuidada por el director. En la misma, la actriz aparece bailando en un Table Dance con una peluca rosa, una tanga lila, un brasier con flequillos, una liga y unos altísimos tacones transparentes.

“Yo tenía una confianza total en Mike –reveló Portman en una entrevista-. Cuando me presentó el guión me dijo que grabaríamos todo tal y como estaba previsto, que después me enseñaría la película y que decidiríamos entre los dos si esa escena se mantenía o no. Y así hicimos. A lo largo de la película se habla con frecuencia de sexo con una gran crudeza, pero en ningún momento se ve ni una imagen de sexo. El hecho de mostrar algo, aunque fuera breve, era como romper con el misterio que precisamente se pretendía crear en torno a los personajes. Le dije a Mike que, de todas formas, él era el director y a él correspondía decidir si se mantenía o no. Él dijo que estaba de acuerdo conmigo y suprimió la imagen. Me agradó mucho que tuviera en cuenta mi opinión”.

Un año después vendría la película independiente Zona libre de Amos Gitai; Domino One de Nick Louvel y la superproducción V de Venganza de James McTeigue, en donde Portman demuestra una vez más lo comprometida que está con su carrera al raparse totalmente la cabeza. Tal vez para algunos esto no sea muy importante, pero analicen ¿cuántas de las estrellas de Hollywood estarían dispuestas a eso?, tomando en cuenta que algunas ni siquiera lloran correctamente por aquello de que no se les corra el maquillaje o vayan a verse poco atractivas.

En 2006 Portman graba en España Los fantasmas de Goya de Milos Forman junto a Javier Bardem, interpretando a la musa del genial pintor Francisco de Goya, que es perseguida por la Inquisición española tras haber quedado embarazada de éste.

Ese mismo año aparece en la película París, te amo en el cortometraje titulado Faubourg Saint-Denis anteriormente llamado True el cual fue dirigido en 2004 por Tom Tykwer.

El 2007 fue un año muy movido para su carrera, apareció en Noches púrpuras del director asiático Wong Kar Wai en donde interpreta a una jugadora de póquer. Pero el mayor trancazo fue al realizar un desnudo total en el corto de 12 minutos, Hotel Chevalier, dirigido por Wes Anderson, el cual precedió en los cines al largometraje Viaje a Darjeeling.

Una de las cosas que caracteriza a Portman es su capacidad de “brincar” de un lado a otro experimentando con personajes totalmente diferentes que le permiten equilibrar en cierto modo sus actuaciones, como su fuera una manera de limpiarse y no encasillarse en ciertos personajes. Luego de realizar escenas muy demandantes o comprometedoras se toma un respiro y actúa en películas más ligeras, lo cual no significa que sean de una calidad inferior. Un ejemplo de esto lo tenemos al aparecer también en 2007 en El mundo mágico de Magorium de Zach Helm a lado de Dustin Hoffman.

Luego en 2008 llega a las pantallas con La otra reina de Justin Chadwick en donde encarna a la ambiciosa Ana Bolena, mostrando una actuación muy por encima de su compañera Scarlett Johansson. Después debuta como directora con el corto-comedia Eve en la Mostra de Venecia y también participa en la serie documental de la cadena de televisión Animal Planet titulada Gorilas de Ruanda, la cual fue calificada por ella “como el trabajo de sus sueños”.

Al año siguiente dirige y actúa en New York, te amo, a la que le siguen Love and Other Impossible Pursuits dirigida por Don Roos (la cual va a ser reestrenada este año bajo el título The Other Woman), Hermanos de Jim Sheridan, Hesher de Spencer Susser (en la cual también fue productora), y luego… luego de todo esto, el cisne abrió sus alas.

LA CHICA PERFECTA

Portman ha participado en 34 producciones. Habla hebreo, inglés y, aunque no los domina, ha tomado clases de francés, japonés y alemán. Se graduó el 5 de junio de 2003 de la Universidad de Harvard con un título en Psicología. Es vegetariana desde los 8 años. Ha prestado su ayuda a numerosas causas humanitarias y medioambientales. Posee una gran belleza y una fortuna. En pocas palabras, Nat parece ser la chica perfecta a la cual sólo le faltaba conseguir el papel perfecto.

Y esto llegó con El Cisne negro de Darren Aronofsky, al obtener el Oscar como Mejor Actriz, el Globo de Oro, el BAFTA, el premio del Sindicato de Actores de EU y los galardones de las asociaciones de críticos de Boston, Chicago, Dallas-Fort Worth, Florida, Kansas City y Las Vegas, entre otras. Y es que Portman se entregó en cuerpo y alma para interpretar a Nina, primera bailarina de un ballet de Nueva York que se encuentra atrapada en una tela de araña competitiva con una nueva rival en la compañía, interpretada por la estadounidense de origen ucraniano Mila Kunis.

El filme es un “thriller” psicológico ambientado en el mundo de la danza e inspirado en “El lago de los cisnes”, de Tchaikovsky, cuya protagonista emprende un viaje a la locura debido a la búsqueda de la perfección en su trabajo.

Portman, quien de niña había practicado ballet, se preparó para la cinta entrenando entre 5 y 8 horas diarias durante un año, junto a la ex bailarina del New York City Ballet, Mary Allen Bowers. Además realizaba otros ejercicios para evitar lesiones, pero aún así la actriz grabó casi la mitad de la película con una lesión en las costillas. Para aumentar la presión el director y guionista Darren Aronofsky tuvo problemas para conseguir el financiamiento para la película lo que retrasaba las fechas de rodaje.

“De las cosas que me percaté hasta después es que cada vez que posponíamos, Natalie me decía: ‘¿Otras tres semanas más de palitos de zanahoria y almendras? ¡Te voy a matar!’, así que realmente ella pasó por una desagradable tortura porque tuvimos dificultad para conseguir el dinero para la película”, declaró recientemente el director.

Natalie dice que la primera vez que habló con Aronofsky sobre El cisne negro fue en 2002 cuando ella aún estaba en la universidad. “Lo que me dijo en aquella primera reunión es justo en lo que acabo convirtiéndose en la película”

“No estaba el guión escrito todavía, pero todos los temas estaban allí, el desarrollo de la trama y todo el ambiente estaban en esa plática. Así que haberlo dejado reposar por ocho años fue una gran ayuda. Cuando has vivido con algo por tanto tiempo, tu mente lo procesa aún cuando no estás consciente de ello”. http://nataliaportman.blogspot.com/

Sin duda, Portman abraza al público y a su carrera con sus alas en El cisne negro, y aunque ha declarado su retiro de la pantalla grande por un tiempo para dedicarse en cuerpo y alma al nacimiento de su primer hijo, y su próximo matrimonio con el bailarín Benjamin Millepied, este año también la veremos en Amigos con derechos con Ashton Kutcher y Thor a lado de Chris Hemsworth.

Así que la chica perfecta parece no detenerse y revela que quiere mejorar todos los días como mamá, mujer y profesional, mientras tanto, nosotros esperamos la siguiente escena de Nat que nos sorprenderá.

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