Que Natalie Portman es guapísima. Es tan indiscutible como que es buena actriz. Pero en cuestiones de estilo pega unos patinazos importantes. Porque a la premieres suele ir guapísima, casi siempre de Lanvin, y en tonos vivos. Como en el estreno de Brothers en Nueva York ayer por la noche. Al que acudía con un minivestido de volantes en el escote en tonos entre azulones y malva, de Jason Wu, con clutch satinado en color moscatel para romper.
Hasta aquí bien, muy mona en teoría. Porque el look en sí no me entusiasma.